«Sólo hay tres enterradores disponibles en este momento, así que se me ocurrió poner a estas personas a trabajar con ellos». Un juez de Gresik, en la isla de Java, ha castigado a ocho vecinos que no usaban mascarilla a cavar tumbas para los muertos por Covid-19 en el cementerio público de la aldea de Ngabetan.

Eso sí, si bien los ocho condenados sí colaboraron en las labores de preparación de las tumbas, las autoridades se aseguraron de que no estuvieran presentes durante los enterramientos. A cada dos personas se les asignó un sepulcro. Uno cava mientras el otro va colocando tablas de madera en el hoyo para colocar encima el cadáver.

«Con suerte, creará un efecto disuasorio contra las infracciones», confía el juez, mientras los casos de Covid-19 en la región no cesan de aumentar.

Indonesia ha sumado este martes 3.507 nuevos casos de Covid-19, de forma que el global de infecciones se eleva ya a 225.030, según los datos del Ministerio de Salud. Las muertes, por su parte, se han incrementado en 124 hasta las 8.965, el número más elevado de fallecidos en el Sudeste asiático, informa Reuters.

Vía: El Mundo