Este hombre tuvo problemas desde su niñez: sus padres se separaron cuando él era muy joven, y su padrastro le pegaba a su madre, a sus hermanos, y a él. Al no tener a nadie que les cuidase, tuvieron que vivir en una casa de acogida cuando sólo tenía 8 años.

Su primer matrimonio fracasó porque abandonó una carrera en la medicina, y su segunda mujer también le dejó porque él había fracasado en su trabajo y estaba lleno de deudas.

Sin ningún techo bajo el que poder estar porque no tenía dinero, él y su hijo pequeño tuvieron que pasar muchas noches durmiendo en parques, estaciones de metro, e incluso en un cuarto de baño público.

Aplicó para ser contratado en una agencia de inversiones donde tuvo que competir con más de 20 candidatos haciendo tareas por las que no le pagaban mientras no tenía apenas dinero para dar de comer a su niño, y ambos tenían que pasar la noche en un albergue para personas sin techo.

Por suerte, al final fue contratado en 1982, convirtiéndose en un empleo a tiempo completo de la empresa Dean Witter.

Y cinco años más tarde, fundó su propia compañía de inversiones con la que por fin logró su sueño: ser un emprendedor y alcanzar su libertad financiera.

Este hombre es Chris Gardner, el dueño de Christopher Gardner International Holdings, que ahora tiene sucursales en ciudades tan importantes como San Francisco, Nueva York, y Chicago.

Su historia fue llevada al cine en la película “En busca de la felicidad”, interpretada por Will Smith, y es la historia de éxito perfecta que demuestra que si quieres conseguir algo, tú puedes hacerlo sea cual sea la situación en la que estás.

Vía: Gananci.org