El inicio del nuevo año escolar 2020-2021 presenta cambios estructurados en la planificación por el Ministerio de Educación y el Ejecutivo Nacional, para el resguardo de los niños y jóvenes de la pandemia del Coronavirus. Las clases serán impartidas por plataformas virtuales y desde el mes de Octubre comenzarán una etapa semi presencial en las sedes educativas.

En un comunicado la organización Cecodap advierte que ante las circunstancias de crisis actual, “es necesario insistir y exigir al Estado unas respuestas oportunas, adecuadas y de calidad que garanticen el derecho a la educación para cada niño, niña y adolescente”. Cecodap es una organización venezolana que desde 1984 trabaja en la promoción y defensa de los derechos humanos de la niñez y adolescencia.

Explican en el comunicado «La aparición de la pandemia por COVID-19 obligó al cierre de las escuelas, con el consecuente impacto educativo sin precedentes y con riesgos en el proceso de enseñanza. Aumentó la deserción escolar y la desigualdad en el acceso al sistema educativo».


“El cierre del año escolar 2019 – 2020, en un contexto de cuarentena indefinida, se caracterizó por la excesiva confusión, estrés y dificultades para maestros, familias y los propios niños, niñas y adolescentes. La transición abrupta a una educación a distancia a través de internet u otras plataformas audiovisuales representó, para muchas escuelas, una frustración. Vivimos en un país sin las condiciones mínimas indispensables y con un precario servicio de internet y telecomunicaciones”.


Caracterizan el inicio del nuevo año escolar 2020 – 2021, con la improvisación y la incertidumbre a cuestas. “Las contradicciones en el discurso oficial; la falta de diagnósticos y de políticas públicas específicas en contexto de pandemia; el inexistente fortalecimiento en la infraestructura escolar en términos de conectividad, bioseguridad y apoyo al docente constituyen algunos de los problemas que afectan la educación de los niños y obstaculizan una planificación escolar coherente y adaptada a las realidades de los estudiantes”.


Dentro de este escenario, Cecodap presenta aspectos a tomar en el inicio a clases del nuevo periodo educativo 2020 – 2021:
Evaluación de alcance nacional, llegamos al nuevo año escolar sin un diagnóstico del último periodo. Cerrar las brechas y las desigualdades. La educación a distancia no fue vivida de manera homogénea. Cada familia tuvo que enfrentar la contingencia con los recursos que tenía.

Expresan que la «Atención especial al sector más vulnerable para el acceso a la educación. En Venezuela, el sistema educativo está conformado en 80% por instituciones públicas. En ellos el acceso a la virtualidad es mucho más difícil.

Destacan en «Proteger, motivar y fortalecer a los docentes. No se puede tener educación presencial o a distancia sin maestros con óptimas condiciones laborales, profesionales y personales.

Mas adelante enfatizan en el comunicado «Una escuela con infraestructura protegida y que proteja. La infraestructura de las escuelas se abandonó. Desde antes de la llegada de la pandemia, existe un número importante de escuelas sin acceso a agua potable constante, suficiente y de calidad. Justo este es un elemento importante en las medidas de bioseguridad contra la COVID-19.

Se debe contribuir a la «Educación emocional y apoyo psicosocial. La salud mental no es un tema superado. La pandemia sigue presente y sigue generando un clima de ansiedad y miedo en las familias. La educación no puede estar al margen de estos procesos. Para este año escolar, los lineamientos del Ministerio de Educación deben hacer énfasis en la educación emocional, ayudar a que los estudiantes y familias puedan identificar y reconocer las emociones propias del momento y expresarlas.

Determina la violencia intrafamiliar «Prevenir la violencia contra los niños, niñas y adolescentes: Con la prolongación de la cuarentena aumenta el riesgo de agresión y violencia».

Por último, manifiesta su confianza en que maestros, familia y sociedad puedan encontrar una estrategia que, en medio de la incertidumbre, brinde esperanza y certeza a la niñez y adolescencia. “Un mensaje clave para ellos es que este momento pasará, el mundo superará la pandemia y cuando ocurra ellos tendrán la posibilidad de ser productivos y desarrollarse. La educación es un trampolín para eso y debemos mantenerla”