William Kamkwamba nació en Malaui en una familia relativamente pobre. La hambruna forzó a William a dejar la escuela, a la que no pudo volver porque su familia no podía pagarla.

En un intento por continuar su educación, William empezó a visitar la biblioteca de su pueblo. Después de leer un libro llamado “Usando la energía”, decidió hacer una turbina eólica casera, y experimentó hasta que consiguió crear una turbina funcional que suministraba energía a algunos de los aparatos eléctricos de la casa familiar.

Granjeros y periodistas locales investigaron la creación de Kamkwamba, que se hizo famoso en las noticias internacionales y formó parte del primer evento, “Maker Faire Africa” en Ghana, en 2009.

Cuando The Daily Times escribió la historia de la turbina eólica de Kamkwamba en 2006, la historia circuló por toda la blogosfera, y el director de las TEDTalks Emeka Okafor le invitó a hablar en el TEDGlobal 2007 de Arusha, en Tanzania.

Su charla movió masas y varios accionistas capitalistas que asistieron a la conferencia le ofrecieron financiar su educación. Gracias a ello, volvió a estudiar, recibió el diploma de la African Leadership Academy, y el graduado del Dartmouth College de Hanover, New Hampshire.

El libro de Kamkwamba, “El chico que dominó el viento”, fue seleccionado en un programa comunitario de lectura que promueve el dialogo a través de la lectura compartida y la discusión de un mismo libro, el “1 Book 1 Community” de Virginia.

En 2013 la revista TIME le mencionaba como una de las “30 personas con menos de 30 años que cambiaban el mundo”.

El caso de William Kamkwamba es uno entre otros muchos. La energía verde inspira y mueve a las personas; hacen que quieras contribuir a un mundo más sostenible, ahorrar luz o ambas cosas.

Vía: factorenergia.com