Parecería inoportuno estrenar una sección de turismo en medio de una situación de pandemia que ha paralizado a media humanidad durante los últimos cinco meses; sin embargo, el hecho cierto que todos estemos «desesperados» por salir de nuestras casas, más allá de la compra de alimentos o la cola de gasolina, o incluso el trabajo que podamos realizar en los días que lo permite, invita a plantearnos grandes retos, a pensar en lo que podremos hacer, a reinventarnos o solo nosotros sino como país.

El turismo es una actividad que va mucho más allá de la necesidad individual de recreación o descanso de quién viaja; es absolutamente transversal pues genera empleos, democratiza los ingresos, crea sentido de pertenencia y orgullo por la propia tierra y se apalanca de la infraestructura y servicios públicos, esto último bastante afectado en nuestro país tras años de abandono.

Venezuela nunca ha vivido del turismo, no teníamos necesidad. Durante prácticamente todo el siglo pasado fuimos sinónimo de petróleo, telenovelas y mujeres hermosas y, con el caso del turismo, fuimos «El secreto mejor guardado del Caribe» pero en realidad lo que es secreto se mantiene oculto, solo abierto para aquellos quienes se atreven a descubrirlo.

Para bien o para mal, nuestra industria petrolera ha regresado a números de principio de siglo XX, ya no es una opción para el desarrollo del país y, lo que es una realidad, necesitará de muchos años e inversiones para recuperarse dentro de un mundo en el que cada vez la dependencia de los hidrocarburos es menor.

Por eso es que afirmamos que «Ahora Le Toca Al Turismo» dar la cara por el país. Venezuela cuenta con los recursos naturales que la sitúan en los topes de listas de biodiversidad en el mundo, nuestra ubicación geográfica privilegiada nos hace prácticamente equidistantes de los principales polos económicos del orbe, somos el país más caribeño, pues contamos con la mayor cantidad de línea costera en el Mar Caribe, y a falta de volcán, somos desierto, selva, nieve, pero también llanos, mar, rios y sobretodo gente, porque nuestra gente es parte vital de ese despertar que necesita el país, no sólo para recibir y atender a millones de turistas, sino para recorrer y reencontrarnos con la verdadera Venezuela.

Desde este espacio iremos contando de las experiencias, de los destinos, de las personas que harán realidad nuestro título de hoy, porque «Ahora Le Toca Al Turismo»