La reunión mensual del órgano de resolución de disputas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) tuvo hoy que ser cancelada, por desacuerdos entre Estados Unidos y Venezuela acerca de la inclusión en la agenda de un conflicto que afecta a ambos países.

La reunión fue suspendida a raíz de que Estados Unidos solicitara en el inicio del encuentro retirar de la agenda esta disputa bilateral por no provenir del «legítimo Gobierno de Venezuela».

Venezuela quería por en su lugar que hoy la OMC creara un panel con el que el organismo analice numerosas sanciones comerciales dictadas en los últimos años por Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro para juzgar si cumplen o no el derecho comercial internacional.

La delegación venezolana insistió en que estaba en su derecho de llevar la cuestión al seno de la OMC, iniciándose con ello un debate en el que países como Cuba o Rusia expresaron su apoyo a Venezuela mientras otros como Perú, Brasil o Colombia se posicionaron del lado estadounidense.

El órgano de resolución de disputas finalmente decidió suspender el encuentro para dar un margen de tiempo en el que prosigan las consultas de cara a su próxima convocatoria, el 28 de abril.

Por su parte el canciller en su cuenta en Twitter expresó que este viernes el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela demandó a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la imposición de medidas coercitivas unilaterales que incumplen las normas internacionales de comercio, informó el ministro para las Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza.

“Más temprano que tarde Venezuela derrotará con el Derecho lo que EEUU pretende imponer por la fuerza”, aseguró el canciller venezolano en mensaje publicado a través de su cuenta en la red social Twitter.

La OMC es la única organización internacional que se ocupa de las normas globales que rigen el comercio entre los países. Su principal función es garantizar que las corrientes comerciales circulen con la máxima fluidez, previsibilidad y libertad posibles.

Los Acuerdos de la OMC obligan a los gobiernos a garantizar la transparencia de sus políticas comerciales notificando a la OMC las leyes en vigor y las medidas adoptadas. Todos los Miembros de la OMC están sujetos a un examen periódico de sus políticas y prácticas comerciales, y cada uno de esos exámenes contiene informes del país interesado y de la Secretaría de la OMC.