El exministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, reiteró la necesidad de un «acuerdo político y desenlace democrático» como una salida a la crisis que vive el país.

Pidió al gobierno que permita que los venezolanos se expresen en elecciones libres.

«Permítanle al pueblo de Venezuela unas elecciones libres con un CNE imparcial, permitan que la nación venezolana se exprese libremente, que el pueblo exprese su opinión y acéptenla».

En entrevista a Unión Radio, explicó que la carta que publicó recientemente a la Izquierda la hizo de manera pedagógica al colocar como ejemplo otros países que han sido sancionados y no muestran indicadores de inflación o mantienen sus actividades petroleras como es el caso de Irán.

«La carta está dirigida a compañeros de  la izquierda democrática del mundo, a 82 partidos políticos de izquierda y hago esa reflexión porque este es un país que sufre mucho para aceptar que la justificación sea solo las sanciones. La crisis macroeconómica comenzó en 2014, bien lejos estaban las sanciones».

Señaló que la recesión comenzó porque en 2014 con la disminución de los precios petroleros, no se hizo una estabilización de gastos e ingresos, un programa de reestructuración de deuda interna para aliviar el gasto fiscal y un programa petrolero. 

«No hicieron nada, solo recurrieron a lo más fácil, pedirle al Banco Central que hiciera en Venezuela uno de los tsunamis más grandes en la emisión de dinero». 

«Es una coartada utilizar la consigna del antiimperialismo como justificación de este desastre», añadió.

Autocrítica
Cabezas lamentó que el gobierno no escuche a los expertos y califique de traidores a quienes desde el chavismo han hecho críticas. «A esta tragedia nadie le puede ser leal (…) La conducción de la política económica fue desastrosa».
Dijo que no se arrepiente de las medidas que tomó mientras fue ministro del fallecido presidente, Hugo Chávez, en 2007. 

«Puedo haberme equivocado como ministro, pero no cometí delito. Salí del ministerio de Finanzas para la Universidad del Zulia, no robé, no perseguí a ningún banquero».

Cuestionó la visión estatista de la economía que agredió al sector privado nacional. 

Cabezas dejó claro que durante su gestión como ministro sostuvo que «el manejo no amigable con el sector privado es un absurdo, no lo concibo, no lo acepto, no estuve de acuerdo con las expropiaciones».

«No tengo riquezas, ni nada que ocultar, tengo un trabajo precario en la Universidad del Zulia y tengo la esperanza de que va a haber un desenlace democrático y que va a regresar a la Nación el progreso y bienestar de todos».