La presidenta de Bandesir Lara Yuyita de Chiossone, informó «En Bandesir -Lara 22 personas esperan por sillas de ruedas, bastones y andaderas. La respuesta no ha tenido la celeridad que requieren los casos, debido al alto costo de los aparatos y la disminución de donaciones».

Recordó Yuyita de Chiossone que «Bandesir no dona, ni alquila los aparatos sino que los entrega en calidad de comodato, hasta que la persona no lo necesite más. Una vez recuperado se hace mantenimiento y se facilita a otra persona».

  “A las serias dificultades económicas se sumó la covid- 19. Las donaciones han disminuido, los benefactores han migrado”. De hecho, actualmente en el voluntariado de Bandesir Lara quedamos dos personas, acotó.

Destacó sobre la situación se agravó con la crisis sanitaria, «antes se organizaban bingos, verbenas para recabar fondos, pero con la pandemia no se pueden hacer este tipo de eventos».

«Es lamentable, porque el costo de una silla de rueda oscila entre 100 y 120 dólares, lo que hace “cuesta arriba” su adquisición para quien el ingreso mensual equivalente a un dólar o cinco dólares mensuales», dijo.

Reitera que en 36 años de fundada «Bandesir jamás había pasado por una situación tan crítica, el panorama de Bandesir-Caracas es similar, sólo que allá cuentan con el apoyo de médicos que ofrecen consultas gratuitas».

Reseñó que la institución creada por Blanquita de Pérez, exprimera dama recientemente fallecida y funcionó en todo el país. En actualidad, sobrevive en Caracas y en los estados La Guaira, Lara, Barinas, Zulia, finalizó Chiossone.