Biden gana las elecciones de EE.UU. en medio de la tensión por las denuncias de fraude de Trump. «Estoy honrado de haber sido electo para liderar este gran país», afirma el vencedor de los comicios.

El candidato demócrata se convertirá en el nuevo inquilino de la Casa Blanca tras un tenso y reñido recuento de cuatro días.

Joe Biden es el ganador de las elecciones presidenciales de EE.UU. El candidato demócrata se ha anotado en la tarde de este sábado, cuatro días después de la cita con las urnas del pasado martes, la victoria en Pensilvania, uno de los estados en disputa en la recta final del recuento.

Las oficinas de medición electoral de varios de los principales medios estadounidenses certificaron que Biden ganó en Pensilvania, con lo que se asegura que supera el umbral de 270 electores (los compromisarios que reparten los estados y que eligen al presidente) que le abren las puertas de la Casa Blanca.

Biden, el candidato presidencial que más votos ha ganado en la historia de EE.UU., superó la cifra mágica de 270 compromisarios que necesitaba en el Colegio Electoral tras confirmarse que ganará en Pensilvania.

Su compañera de fórmula, Kamala Harris, hizo también historia al convertirse en la primera mujer elegida jamás como vicepresidenta de EE.UU., además de la primera mujer afroamericana que llegará a ese cargo, cuando ambos asuman la Casa Blanca el 20 de enero.

Actualmente, Biden suma 284 delegados o 273, dependiendo de si se toma en cuenta Arizona o no, donde algunos medios no han proyectado todavía su victoria allí, lo que sí que hicieron otros la noche electoral como la agencia AP y Fox News; mientras que Trump tiene 214.

Tras anunciarse su victoria, el presidente electo ha afirmado a través de Twitter sentirse «honrado de haber sido elegido para liderar» el país.

«El trabajo que nos queda por delante será duro, pero les prometo esto: seré un presidente para todos los estadounidenses, tanto si votaron por mí como si no. Estaré a la altura de la fe que han depositado en mí», añadió.

Todavía quedan votos por contar y hay estados en los que no se ha decidido un ganador, pero la aritmética electoral indica que Donald Trump no tiene posibilidad de revertir la elección, con independencia de los resultados que quedan por conocerse.