Tony es un guitarrista nicaraguense nacido en 1962. Desde antes de su nacimiento, fue víctima de uno de los tantos casos de mala praxis médica. Debido a un medicamento que le fue recetado a su madre para calmar malestares durante el embarazo, Tony nació sin brazos.

Dada la precariedad en el sistema de salud nicaragüense y de los países de centro américa en general en los años sesenta, la familia decide mudarse a Estados Unidos a fin de poder brindar una mejor calidad de vida y asistencia a la condición de Tony.

Allí, ya desde pequeño, le fueron colocados brazos artificiales que él mismo rechazó y desechó a los 10 años.  «No me sentía cómodo, yo podía hacer mucho más con mis pies». Y de hecho, lo hizo. Jamás permitió que su condición física fuera un impedimento a la hora de seguir su pasión, la música.

La guitarra llegó a su vida gracias a su padre, al que siempre veía tocar con gran deseo de poder hacerlo algún día. Ese día llegó cuando su padre le puso la guitarra en el suelo y le indicó que se sentara a tocarla. Y así, con mucho esfuerzo y práctica, se convirtió en un maestro del instrumento con los dedos de sus pies.

Desde entonces, no ha hecho más que cosechar una fructífera carrera como músico guitarrista y compositor, siendo convocado en Los Ángeles para tocar para el Papa Juan Pablo II en su visita de 1987, y así, lleva a todos lados el ejemplo del poder de decisión con su música y su talento.

Dedica además su vida a apoyar a niños y jóvenes con discapacidad y también a sus familias y con su misión y su música hoy ¡ya ha recorrido más de 30 países!

«La vida te pondrá obstáculos, pero los límites los pones tú» dijo Tony.

Vía: circomediauruguay.com