En un estudio realizado recientemente se encontró evidencia para considerar un nuevo efecto nocivo de este tipo de alimentos: todo indica que alimentos como las comidas congeladas, refrescos, galletas, frituras, salsas y jugos envasados, etc., favorecen el envejecimiento biológico si se consumen de manera regular.

En la investigación –realizada por las científicas Lucía Alonso-Pedrero y Amelia Martí, de la Universidad de Navarra en Pamplona, España– se midió un marcador del envejecimiento biológico: la longitud de los telómeros. Los telómeros son los extremos de los cromosomas, los cuales tienen la función de brindar estabilidad estructural y se encargan de la división celular y del tiempo de vida de las células producto de la división.

Algunas propuestas teóricas sobre el envejecimiento y algunos tipos de cáncer están basadas en que los telómeros son los relojes de la célula, ya que son los que determinan el número de las divisiones celulares hasta que la célula muere.

Los mayores consumidores de este tipo de alimentos (tres o más porciones al día) duplicaron el riesgo de tener telómeros más cortos que aquellos que consumían menos alimentos procesados. Esto significa que a mayor cantidad de comida procesada consumida, menor tiempo de vida tienen las células y, por lo tanto, menor tiempo y capacidad de las células para dividirse.

Vía: Pijamasurf (Lee allí el artículo completo)