Con vistas a la canonización de los beatos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y la primera combatiente Cilia Flores, recibieron este jueves a una delegación de la Iglesia católica venezolana, para acordar los preparativos de la ceremonia a realizarse en la ciudad de Roma (capital de Italia) el venidero mes de octubre.
Hasta la Casona Cultural Aquiles Nazoa, llegó el Monseñor Raúl Biord Castillo, arzobispo de la Arquidiócesis de Caracas; el Padre Arturo Peraza, rector de la Universidad Católica Andrés Bello; y María Eugenia Mosquera, presidenta de VALE TV.
La cita tiene el propósito de alistar los pormenores para la celebración de la fe cristiana católica, que aguarda por el evento que establecerá a los dos primeros santos venezolanos.

En el encuentro, que subrayó el compromiso del Gobierno Bolivariano con la institucionalización del derecho al culto, también contó con la participación de la alcadesa de Caracas, Carmen Meléndez, y del diputado y vicepresidente Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Nicolás Ernesto Maduro Guerra
La ceremonia especial, que destacará la labor y el legado de José Gregorio Hernández (el médico de los pobres) y Carmen Rendiles (fundadora de las Siervas de Jesús), tendrá lugar el 19 de octubre próximo en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, donde serán proclamados santos por el Papa León XIV.
De acuerdo con un comunicado del Gobierno venezolano, Maduro Moros «reconoce el papel determinante del Papa Francisco, cuya cercanía con los pueblos sencillos y amor a Venezuela abrieron el camino para que, luego de años de clamor y oración popular, se concretará este gesto de hermandad universal. Su siembra de sensibilidad y justicia en la iglesia hizo posible que hoy celebremos este paso histórico«.
El venerable José Gregorio Hernández es más que un beato para los venezolanos. Representa un símbolo de la caridad y la fe inquebrantable. Nacido en Isnotú, estado Trujillo, en 1864, Hernández Cisneros dedicó su vida al servicio de los más desfavorecidos, por lo que se le conoce como «el médico de los pobres».
Carmen Elena Rendiles Martínez, nacida en Caracas, ingresó a los 21 años a las Siervas de Jesús, orden que ayudó a expandir por Venezuela. Como superiora, fundó escuelas y hogares para pobres, destacándose en barrios como La Vega. Su trabajo con enfermos y marginados le valió el nombre de «La Santa de los Pobres».
Beatificada en 2018 por el milagro de la curación de una religiosa con cáncer (2012), Carmencita (como la llamaban los más cercanos) tenía como lema «Dios lo quiere, Dios lo puede», reflejo de su profunda espiritualidad.
Vía: Telesur






