La desaprobación es una de las principales causas de la no aserción. Para saber cómo comunicar las propias motivaciones con asertividad, lo mejor es guiarse por las siguientes claves:
- Reconocernos el derecho a decir no: Tenemos que aceptar que los seres humanos tenernos una serie de derechos básicos, entre ellos poder decir No.
- No estamos siendo egoístas: Del mismo modo que la otra persona tiene el derecho a pedirme algo y no por ello ser egoísta, también tenemos el derecho a decir No de forma adecuada sin sentir culpa.
- No se puede agradar a todos: En ocasiones nuestro comportamiento agradará a otras personas pero en otras no. Aceptar este hecho como algo natural nos hará más fuertes en el ámbito social y personal.
- Mantenerse seguro: Al expresar lo que piensas, hazlo con tranquilidad sin dar rodeos y de una manera respetuosa con la otra persona.
En resumen hablamos de una habilidad importante que necesita de cierto entrenamiento diario. Como todo entrenamiento se trata de ir poco a poco.
Podemos ir de menos a más, es decir, ser asertivos en situaciones poco comprometedoras con el objeto de conseguir una confianza y seguridad que nos permita posteriormente ir hacia objetivos más difíciles para nosotros.
Vía: El Informador






