Representantes de las cámaras de comercio de los municipios Jiménez, Morán, Torres y Palavecino aseguran que se les ha hecho cuesta arriba mantener en funcionamiento los establecimientos comerciales, debido a que al quedarse sin el servicio de electricidad los productos que deben mantenerse refrigerados suelen dañarse y en el caso de los puntos de venta la operatividad se anula al perder la conexión.
«Los racionamientos los hacen en jornadas laborales y aunque algunos comercios usen bombillos recargables para seguir trabajando, se encuentran con el problema de las conexiones, las señales son débiles porque las antenas también se quedan sin electricidad, por lo que los puntos de venta dejan de funcionar», dijo Samuel Medina, presidente de la Cámara de Comercio de Palavecino.
Expresó que además de verse afectados por la cantidad de horas en las que están sin el servicio, en los comercios también se reportan daños en los aparatos eléctricos a causa de las diversas e intensas fluctuaciones.






