La situación en Haití tras el potente terremoto de este sábado es «dramática», según dijo el primer ministro del país caribeño, Ariel Henry.

En un mensaje en Twitter, Henry llamó «al espíritu de solidaridad y compromiso de todos los haitianos» para enfrentar «esta dramática situación que vivimos actualmente» a causa del terremoto de magnitud 7,2, que se registró al noreste de Saint-Louis du Sud, en el sur de Haití, y que ha dejado varios muertos y daños materiales, según medios locales.

El sismo causó «enormes daños» en el sur del país, agregó Henry, anunció que ha movilizado «a todo el equipo del Gobierno para adoptar urgentemente todas las medidas necesarias» y para evaluar «la situación en su conjunto».

El sismo, que hizo temblar las casas y obligó a la población a buscar protección, se produjo hacia las 08:30 am (hora local) y tuvo su epicentro a 12 km de la ciudad de Saint-Louis-du-Sud, que se ubica a unos 160 km de la capital haitiana, Puerto Príncipe, según del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).


Las autoridades aún no han dado una información oficial, pero los medios dan cuenta de importantes daños en las localidades de Saint-Louis du Sud, Les Cayes y Jérémie, en el sur.

El fuerte terremoto también ocasionó muertos, según declaró el director de protección civil del país, Jerry Chandler.

Hay muertos, puedo confirmarlo, pero todavía no tengo el número exacto”, dijo Chandler, al precisar que el primer ministro Ariel Henry estaba de camino al centro nacional de operaciones de emergencia, en Puerto Príncipe.

“Es probable que haya un gran número de víctimas y el desastre sea generalizado. Los eventos pasados con este nivel de alerta han requerido una respuesta a nivel nacional o internacional”, declararon desde el Servicio Geológico de EEUU con la anuencia del presidente Joe Biden para ofrecer ayuda de inmediato al país haitiano.

Usuarios de las redes sociales informaron de daños severos en varias localidades de Haití, publicando imágenes con edificios parcialmente derrumbados y calles llenas de escombros, que recuerdan en parte lo ocurrido con el sismo de magnitud 7 del 2010. Causó la muerte de más de 200.000 personas y dejó otras 300.000 heridas.

El terremoto de este sábado se produce poco más de un mes después de que el presidente Jovenel Moise fuera asesinado en su casa por un comando armado, lo que conmocionó a un país que ya lucha contra la pobreza, una creciente violencia de las bandas criminales y la pandemia de covid-19.

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