El plan de oportunidades de inversión de Petróleos de Venezuela (PDVSA) contempla reactivar los proyectos de gas natural y para eso requiere financiamiento por 9.701 millones de dólares que espera conseguir de empresas privadas nacionales, pero sobre todo extranjeras.

Para eso, la estatal ahora admite que la producción pueda exportarse, aspecto que ha sido una de las limitantes que ha enfrentado las empresas que se encuentran en el país.

La propuesta en cuestión retoma el desarrollo de 14 campos en todo el país, tanto en territorio como costa afuera, apoyados en el otorgamiento de licencias con una participación total de privados de acuerdo a lo que consagra la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos que permiten incorporar 3.125 millones de pies cúbicos diarios.

Los dos campos que requieren mayores cantidades de dinero se encuentran costa afuera en el oriente del país como son los campos de Mejillones y Río Caribe, que requieren cantidades por el orden de 2.280 millones y 1.140 millones de dólares, respectivamente.

El primero de ellos se corresponde a una de las licencias que se le había concedido a la empresa rusa Rosneft a finales de 2019 cuando también se le adjudicó el campo Patao, el cual no figura en este nuevo plan de inversiones de PDVSA.

Los otros campos que requieren mayor inversión son el LL-370 en el lago de Maracaibo y el Nipa Nardo en el estado Anzoátegui, que necesitan cada uno una cantidad por el orden de 1.026 millones de dólares, le sigue el LL-453 –en el estado Zulia- para el cual se prevén 912 millones de dólares.

El plan no menciona las expectativas que se tiene con respecto al proyecto Cardón IV, que es un consorcio entre la empresa española Repsol y la italiana ENI, pero sí indica la importancia de avanzar en nuevas exploraciones en áreas aledañas a esa área.