Las protestas en Colombia se mantuvieron vivas este miércoles al grito de «no más violencia», pues las manifestaciones que se han prolongado por ocho días dejan al menos 11 muertos confirmados, según la Fiscalía, aunque organizaciones sociales elevan esa cifra a 31 personas.

La Defensoría del Pueblo informó hoy de al menos 24 homicidios durante las protestas, pero la Fiscalía señaló posteriormente que luego de utilizar «todos los mecanismos de esclarecimiento judicial», determinó que «11 muertes violentas se dan por ocasión de esas manifestaciones, siete están en verificación y seis homicidios no tienen vínculo».

La segunda jornada del «paro nacional» estuvo marcada por las velatones, los cacerolazos y los plantones pacíficos en los que los manifestantes elevaron una plegaria en memoria de las víctimas mortales y en rechazo a los excesos del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía.

Sin embargo también hubo disturbios en ciudades como Bogotá, donde vándalos tumbaron las vallas del Capitolio y lanzaron piedras a los policías que estaban allí y que dispersaron la protesta con gases; en la caribeña Santa Marta, donde hubo saqueos y desmanes, y en Medellín, donde hubo enfrentamientos e incluso fue incendiada una estación del sistema de autobuses Metroplús.

Las protestas en todo el país dejan hasta ahora por lo menos 24 personas muertas y cientos de heridos, la mayoría en la suroccidental ciudad de Cali, que se convirtió en el epicentro de las manifestaciones con actos de vandalismo, ataques y enfrentamientos entre encapuchados y la policía.

Los centros de vacunación contra el COVID-19 en Bogotá se cerraron a las 13.00 hora local (1800 GMT), debido a las protestas. Pese a las manifestaciones, el martes se administraron algo más de 200.000 dosis en todo el país, la cifra diaria más alta desde el inicio de la pandemia