Se realiza una Cumbre del Clima Virtual con asistencia de los presidentes y representantes de los países, por motivo del Día de la Tierra, enfocando políticas de cuidado al planeta.

Por su parte el presidente anfitrión de los Estados Unidos Joe Biden, se compromete ante 40 líderes mundiales a tener un sistema eléctrico libre de emisiones de dióxido de carbono en 2035.

«Esta es la década en la que debemos tomar decisiones que eviten las peores consecuencias de la crisis climática», ha afirmado el presidente de EEUU al inicio de la cumbre que ha organizado para relanzar la acción climática.

En concreto, el presidente de EEUU se ha marcado el ambicioso objetivo de alcanzar en 2030 un recorte de entre el 50 y el 52% de las emisiones respecto a los niveles que había en 2005.

El objetivo final es descarbonizar la economía estadounidense por completo en 2050, una estrategia que rechazan muchos republicanos y que supondrá una transformación de la economía del país.

«Esta es la década en la que debemos tomar decisiones que eviten las peores consecuencias de la crisis climática», ha declarado Biden en la Casa Blanca, que subrayó que la ciencia [sobre el cambio climático] es innegable y los costes de la inacción no paran de crecer».

La inauguración de la cumbre, a la que están invitados 40 líderes mundiales, también Japón anunció que recortará sus emisiones un 46% para 2030.

La Unión Europea acordó el miércoles recortar al menos un 55% las emisiones para 2030 mientras Reino Unido las reducirá un 68% en 2030 y un 78% en 2035.

El primer ministro británico, Boris Johnson, dio las gracias personalmente a Biden por «el retorno de EEUU a la primera línea en la lucha contra el cambio climático» y celebró su anuncio en reducción de emisiones como «un cambio de juego».

Además del presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, en los debates participan jefes de Estado de América Latina como Alberto Fernández (Argentina), Iván Duque (Colombia) y Jair Bolsonaro (Brasil).

Igualmente, estarán los mandatarios de Chile y México, Sebastián Piñera y Andrés Manuel López Obrador, respectivamente.

Mientras tanto, los países europeos estarán representados por el canciller alemana Ángela Merkel, el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el premier británico, Boris Johnson.

La cumbre será un hito clave en el camino hacia la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) prevista para noviembre próximo en Glasgow, Reino Unido, según la convocatoria.

Desde Pekín, el presidente chino, Xi Jinping, pidió «armonía entre la naturaleza humana, el desarrollo ecológico, el multilateralismo y el enfoque centrado en las personas al abordar el problema climático». Aunque lo más destacado de su discurso fue reafirmar la «revolución verde» que prometió el pasado septiembre durante la Asamblea General de la ONU. No anunció nuevos objetivos climáticos, pero enfatizó sus dos principales compromisos: llegar al tope de emisiones de carbono antes de 2030 y alcanzar la neutralidad en sus emisiones en 40 años. Es decir, que a partir de 2060 la segunda potencia mundial no va a liberar CO2 adicional a la atmósfera.

«El tiempo que le tomará a China cumplir esos objetivos es más corto que en los países desarrollados y requiere un arduo trabajo», dijo Xi. China es la mayor fuente de CO2 del mundo, responsable de alrededor del 28% de las emisiones globales. Si sus planes tienes éxito, según el Climate Action Tracker, reduciría las proyecciones de calentamiento global en alrededor de 0,2 grados a 0,3 grados Celsius.

El presidente chino también habló de una «reducción gradual» del carbón, enviando una clara señal política a nivel nacional. «Todos los sectores y partes interesadas deben contribuir a lograr el pico inicial y la neutralidad temprana de China», sentenció. El último Plan Quinquenal del gobierno chino presentado en marzo, que expone el rumbo del país asiático hasta 2025, asegura que para esa fecha las emisiones de CO2 se habrán reducido un 18%.

Al menos, como demuestra la participación de Xi Jinping en una cumbre organizada por Joe Biden, Pekín y Washington consideran que las cuestiones sobre el cambio climático superponen sus múltiples enfrentamientos. Xi prometió trabajar con la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, para promover la «gobernanza ambiental global».