Corea del Norte disparó este jueves dos supuestos misiles balísticos en el mar, en lo que sería la primera provocación a la nueva administración estadounidense de Joe Biden.

Este sería el segundo lanzamiento de Pyongyang en menos de una semana, después de que el domingo probará varios misiles de corto alcance

El nuclearizado Estado del norte de la península de Corea tiene una larga historia de utilizar pruebas de armamento para provocar, en un proceso cuidadosamente calibrado para conseguir sus objetivos.

Los lanzamientos han sido calificados como «pruebas normales» por parte de un alto funcionario de la Administración estadounidense. Por este motivo, no supondrían un impedimento para retomar la vía diplomática que la Casa Blanca espera establecer para avanzar en el desarme nuclear de la nación.

Pyongyang ha estado esperando el momento desde que asumió la nueva administración estadounidense, cuya existencia no había reconocido hasta la semana pasada.

El Estado Mayor conjunto de Corea del Sur informó que el norte había lanzado dos misiles de corto alcance al mar de Japón, conocido como mar del Este por los coreanos.

Los misiles recorrieron 450 kilómetros y alcanzaron una altitud máxima de 60 km, declaró el Estado Mayor surcoreano que no precisó el tipo de misil.

Sin embargo, el primer ministro japonés, Yoshihide Suga, fue categórico y aseguró a la prensa que “Corea del Norte lanzó dos misiles balísticos”.

Las resoluciones de la ONU prohíben a Corea del Norte llevar a cabo pruebas con misiles balísticos y le han impuesto duras sanciones internacionales para disuadirlo de seguir desarrollando cohetes que puedan ser equipados con ovijas nucleares. No obstante, no impiden el lanzamiento de misiles de crucero.

Corea del Norte no había realizado este tipo de pruebas balísticas desde julio de 2020, cuando lanzó misiles de crucero antibuque frente a su costa oriental, y se trata de las primeras pruebas de este tipo que Pyongyang lleva a cabo desde que Biden asumió la Presidencia.