El profesor Hernán Laurentin, ingeniero agrónomo egresado en 1994 de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) presenta la publicación digital del libro “Producción de Semillas en Venezuela” en el cual reseña el estudio y uso de semillas certificadas para mejorar la producción de alimentos en el país.

Destaca el Doctor en Ciencias Agrícolas Laurentin con 42 trabajos científicos publicados, es autor del libro Genética Agrícola, y en esta obra «Producción de Semillas en Venezuela» es editor con la Editorial Académica Española. Esta obra de 16 capítulos, basándose el primero en el Marco Legal de la Producción de Semillas en Venezuela.

De ellos, 13 capítulos versan sobre cultivos individuales como maíz, arroz y sorgo representando los cereales; caraota, frijol y quinchoncho (las leguminosas); ajonjolí, girasol y soya (las oleaginosas); así como la papa en raíces y tubérculos; café, cacao y caña de azúcar representando los cultivos tropicales, mientras que los últimos dos capítulos tratan sobre grupos de cultivos: hortalizas y frutales.

El texto que tardó dos años para su investigación y redacción, y otros seis años para su publicación digital, escrito por 27 especialistas en los distintos rubros que se abarcan, egresados tanto de la UCLA, como de otras casas de estudios superiores del país, tiene como objetivo ser una referencia para los estudiantes de pregrado y postgrado de carreras afines al agro en Venezuela.

Manifiesta que «sí pudiera afirmarse que la falta de uso de semillas certificadas, es un problema a resolver. De los 84 cultivos que se producen en Venezuela, solo en 10 se usa semilla certificada. De estos 10, cuatro son importadas y seis nacional. A todas luces, es una situación que atenta grandemente contra la soberanía alimentaria, y muestra al país sumamente vulnerable ante los vaivenes políticos y económicos del mercado de semillas mundial».

Ante esta situación informa que se deben ejecutar acciones a corto, mediano y largo plazo que logren optimizar los programas de semilla que se estén llevando, así como activar los que por una u otra razón se abandonaron. La intención es abordar el inicio de programas de cultivos que nunca han existido. La ejecución de estas acciones indudablemente requieren del conocimiento del estado del arte de la producción de semilla en cada uno de los cultivos que se producen en Venezuela.

Por último indica que «debemos inculcarles a los trabajadores del campo la importancia de trabajar con semilla certificadas. Es la primera garantía del éxito en un proceso productivo. A las asociaciones y federaciones relacionadas con la agricultura nacional, que apoyen las iniciativas relacionadas con la producción de semillas; que establezcan sus propios programas de semillas y también servir de base para los diagnósticos necesarios en materia de semilla por parte de los organismos del Estado que tienen entre sus obligaciones articular los mecanismos e instituciones que están en capacidad de contribuir en la resolución de este problema».