La moneda venezolana, el Bolívar, perdió 24,51 % de su valor frente al dólar en los últimos 7 días, en los que la divisa estadounidense se disparó hasta los 1.035.887,03 bolívares en que promedió al cierre de este viernes, informó el Banco Central de Venezuela (BCV).

Hace una semana, el dólar se cotizaba en el mercado oficial en 782.025,16 bolívares, un dato que, comparado con el que entregó el emisor venezolano, ofrece una muestra de la alta inflación por la que atraviesa el país.

El gobierno anunció un impuesto a las transacciones en divisas, sin más detalles al respecto, aunque sí precisó que la ley que rige estos aspectos será reformada.

El bolívar ha pasado por dos procesos de reconversión monetaria: en 2008, cuando perdió tres ceros y pasó a llamarse bolívar fuerte, mientras que, a mediados de 2018, le restaron otros cinco ceros con lo que fue rebautizado como bolívar soberano.

Ante esa inestabilidad de la moneda local, Venezuela vive un proceso de dolarización de facto o «espontánea», con lo que la mayor parte de los productos que se ofrecen a la venta se calculan en dólares, y existe la posibilidad de pagar en divisas o en bolívares.

En esos casos, los comercios suelen fijarse en la tasa de cambio del mercado paralelo y no en la oficial.

Este tipo de pagos se ha extendido incluso en las zonas más populares, donde el cálculo de los precios ya se hace en dólares.

Aquellos que desean pagar en bolívares deben hacerlo con tarjetas de débito, puesto que el billete de mayor denominación es el de 50.000, es decir, menos de 10 centavos de dólar.