La Arquidiócesis de Caracas informó a través de un audiovisual que la exhumación de los restos es un requisito que exige el Vaticano para constatar que allí están las osamentas del futuro beato. También para verificar que todo coincide con el acta que se redactó tras la exhumación del año 1975.

En ese año se realizó el procedimiento para trasladar los restos del Dr. José Gregorio Hernancez desde el Cementerio General del Sur hasta la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, en el centro de Caracas, donde se encuentran actualmente.

El Cardenal Baltazar Porras explicó que se debe ir a la tumba donde reposan los restos para una inspección que es hecha por médicos patólogos y especialistas en la materia. También se contará con la presencia de los fiscales jurídicos de parte de la iglesia que son los testigos forenses que confirman que allí existen restos humanos.

Los especialistas también extraerán reliquias de primer grado, pedacitos de osamentas que serán enviadas a cada Diócesis y Arquidiócesis del país, y otras a Roma.

«Hay que guardar otras (osamentas) porque probablemente en tiempos no muy lejanos, se crearán parroquias o santuarios dentro o fuera del país. Pedirán lo que se llama esas reliquias de primer orden”, precisó el cardenal.

Detalló que existen las reliquias de segundo orden que son por ejemplo: las telas que se colocan encima del sarcófago un tiempo determinado. De ahí se sacan pedacitos en el que se certifica que estuvo puesto sobre la tumba del beato.

El 19 de junio 2020 el Vaticano confirmó que el doctor José Gregorio Hernández Cisneros se encuentra entre los nuevos beatos de la Iglesia católica. El proceso para su beatificación inició desde hace más de 70 años.

La beatificación de José Gregorio Hernández la aprobaron el 18 de junio 2020 por una plenaria de cardenales y obispos que se celebró en Roma, Italia. Solo faltaba la aprobación del papa Francisco para concretar el proceso.