Es actor y productor, su nombre es seguro de éxito y ha sabido mantenerse cuerdo en un mundo de locos al que llegó siendo tan solo un niño ¿el motivo? El “acusa” a su madre de tal éxito porque fue ella quien lo guió durante su infancia tras el temprano divorcio de sus padres.

De madre alemana y padre italiano, Leonardo DiCaprio nació en Hollywood a mediados de los años 70. “Cuando estaba en la escuela, soñaba con ser biólogo o actor. Al final acabó ganando la segunda opción”, reconocía uno de los actores con más tirón de la historia del cine.

A lo largo de su prolífica y reputada carrera ha trabajado a las órdenes de Woody Allen, Danny Boyle, Martin Scorsese o Steven Spielberg.

Nominado hasta cinco veces al Oscar, la estatuilla se le resistió hasta el 2016, fecha en la que la ganó gracias a su papel en El renacido del mexicano Alejandro González Iñárritu.

DiCaprio fue labrándose un historial de actor eminentemente intuitivo, sin formación académica, pero que lograba buenas interpretaciones, sin ceder lo más mínimo ante actores de fama más consolidada.

Desde hace algunos años, Leonardo DiCaprio ha iniciado una batalla intensa para frenar los males que el cambio climático provoca.

A través de sus redes sociales y su página web -donde casi todos sus contenidos son sobre el medio ambiente-, el actor y mensajero de la paz para las Naciones Unidas (ONU) tiene su propia fundación: la “Leonardo DiCaprio Foundation”, desde 1998.