¿Quién dijo miedo?

Foto: Referencial

El oposicionismo ahora no quiere la Constituyente. Y uno se pregunta ¿cómo es que pensaba convocar a elecciones presidenciales adelantadas?

Y resulta que ahora los Mudistas (miembros de la MUD) no quieren una Constituyente. Ellos que se la pasan diciendo que son mayoría o, mejor dicho, que son una super mayoría, que acusan a Maduro de dictador, que querían elecciones presidenciales anticipadas e incluso elecciones generales. Esos mismos, ahora no quieren la Constituyente. Y uno se pregunta ¿cómo es que pensaban convocar a esas elecciones presidenciales adelantadas o elecciones generales (que no están establecidas en nuestra Carta Magna) si primero no cambiaban la Constitución?

Lamentablemente, el oposicionismo está demostrando, una vez más, que le tiene miedo al pueblo, que no confía en el poder popular y, menos, en el poder originario. Porque, si no fuera así, más bien deberían aplaudir la decisión que ha tomado el Presidente.

NI TAN BRUTO, NI TAN DICTADOR

Los opositores han construido un discurso de ataque contra Maduro, basado principalmente en decir que este se comporta como un dictador, alegando una serie de supuestas violaciones que habría cometido en contra de la democracia. No obstante, entre esas presuntas violaciones, estarían señaladas acciones que ha adelantado el TSJ o que ha dejado de convocar el CNE, que son poderes diferentes a la Presidencia, sin embargo, las acusaciones siempre van en contra de Maduro.

Pero, este sería un dictador bastante peculiar, porque convoca a una Constituyente Originaria, es decir, a TODO EL PUEBLO, SIN EXCEPCIONES, para que se exprese, de manera PLENIPOTENCIARIA, puesto que esta convocatoria se realiza en base a la aplicación del artículo 5 de la Constitución, que establece que la soberanía reside en el pueblo, para que sea éste el que pueda hacer cualquier cambio que estime pertinente, inclusive, la posibilidad de sustituir al propio Presidente o hasta cambiar la correlación de fuerzas entre los poderes públicos. Por eso, la pregunta es ¿qué dictador consulta de manera tan amplia y plena al pueblo?

Lo otra parte del discurso opositor en contra del Presidente, es intentar crearle una imagen de incapaz o, más precisamente, de bruto, escaso de entendimiento. Pero resulta que los inteligentísimos opositores llevan intentando derrocarlo, desde el mismísimo primer día en que fue electo como Presidente y, sin embargo, todas esas brillantes neuronas no lo han logrado. Ahora, Maduro les agarra el trompo en la uña, les acepta la propuesta de que nos midamos todos, de consultar directamente al pueblo, y se asustan, no hallan qué hacer, se enredan en su propio discurso, se desorientan. Así que, parece que el Presidente les está dando una lección de inteligencia, y si no, por lo menos, de coherencia.

A LA OFENSIVA

Un político siempre debe llevar la ofensiva. Cuando un líder se coloca en posiciones defensivas, pierde el apoyo popular. Esa es una ley tácita conocida por todos los que tienen algo de experiencia en la materia.

Esta nueva decisión pone al Presidente, nuevamente, a la ofensiva. De hecho, ha cambiado la agenda política del país por completo. Y la oposición perdió una extraordinaria oportunidad de ser ellos quienes hicieran la propuesta. Lamentablemente, los sectores extremistas ocuparon la agenda oposicionista, obligando a que muchos de sus dirigentes (aún sin estar de acuerdo), se sumaran a las actividades violentas en la calle, a acciones para paralizar al país y generar situaciones de ingobernabilidad.

La estrategia de la guarimbas no es de ahora, sino que comenzaron a desarrollarse en el año 2002 y 2003, luego nuevamente en el 2007 y 2014, todas esas veces sin éxito, en el entendido de que nunca lograron su cometido, el cual era derrocar al Presidente, aunque sí trajeron mucho dolor a muchas familias venezolanas. Pero la oposición parece no aprender, a pesar de los años, y estamos en 2017 y continúan con la misma estrategia de violencia, paralizando al país.

El oposicionismo tenía la posibilidad de utilizar una vía democrática para cambiar el gobierno, puesto que una Constituyente no sólo puede ser convocada por el Presidente, sino que también puede ser adelantada por iniciativa popular. Sin embargo, ganaron los extremistas violentos y, ahora, están a la defensiva.

Desde el anuncio de la convocatoria de la Constituyente, el Presidente ha recibido críticas, no solo de la oposición, sino incluso también desde algunos sectores revolucionarios, que alertan que se está corriendo un riesgo importante, puesto que se está poniendo en la mesa de discusión todo, incluida la propia Constitución.

Ante estas críticas, Maduro ha respondido que él está dispuesto a jugárselas con el pueblo. Por eso, ¿quién dijo miedo?

Por: Mary Pili Hernández /@marypilih

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